Para mejorar el desarrollo del Servicio de Neurología del Hospital Las Higueras, la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción gestionó la realización de un curso formal, que permitirá examinar a pacientes neurocríticos con el apoyo de nuevas herramientas tecnológicas.

Pacientes con alteraciones por infartos cerebrales, con trauma de cráneo o con muerte encefálica, es decir, pacientes en situación crítica o neurológicamente inevaluables, son algunos de los casos que, gracias al curso EcoDoppler Transcraneal, podrán ser mejor evaluados en el recinto hospitalario de alta complejidad de Talcahuano.

Dr. Freddy Constanzo Parra, Jefe del Programa Especialidad Médica Neurología Adultos de la Universidad Católica de la Santísima Conecpción y Jefe del Servicio de Neurología del Hospital Las Higueras, manifestó que si bien su unidad cuenta con el equipamiento desde hace tres años, consideraron necesario un curso formal que les permita estar capacitados para realizar mejores evaluaciones. “Lo que nosotros necesitamos es apoyo de la herramienta tecnológica EcoDoppler Transcraneal, por lo que hemos contactado a una, neuróloga experta en neurocirugía y acreditada por Federación Mundial de Neurología para dictar estos cursos”, destacó.

“Ella nos acompañará a través de la Facultad de Medicina UCSC por tres días, para que aprendamos quienes trabajamos tanto en neurología, como en intensivo adulto e intensivo pediátrico. Vamos a ser ocho médicos que estaremos capacitados para hacer EcoDoppler Transcraneal en su utilidad cotidiana. Habitualmente se utiliza un EcoDoppler Transcraneal al día, ya que usualmente son pacientes graves. Y como son aproximadamente ocho condiciones médicas que evaluar, es un uso diario que se le da a esa herramienta”, detalló.

La experta que dicta este curso es Dra. Silvia Cocorullo, médica, neuróloga y neurosonóloga. Trabaja como docente universitaria en la Universidad de Buenos Aires, Argentina, y pertenece al Grupo de Investigación en Neurosonología de la Federación Mundial de Neurología. Dra. Cocorullo indica que esta herramienta en realidad es un método de semiología, que como forma de examinación colabora con el diagnóstico completo, el cual debe ser realizado de forma muy criteriosa en pacientes neurocríticos. “Los que hacemos neurología vascular, los que vemos hemodinamia cerebral, usamos esta herramienta en todos los casos. Sin embargo, también es útil para pacientes pre y post quirúrgicos, pacientes ambultarorios que tienen una arritmia, pacientes con anemia e incluso pacientes que tienen corazones grandes”, precisó.

“Hay algunas anemias que requieren un tratamiento específico y con esta tecnología podemos decir en qué momento realizar dicho tratamiento específico. También estamos trabajando muchísimo en trasplantes, no solo para la procuración de los órganos, sino que además para saber si los cerebros de los pacientes están en condiciones de funcionamiento óptimo para recibir esos órganos o no. Como ve, hay una amplia gama de pacientes, tanto niños, como jóvenes y ancianos que pueden aprovechar de forma directa este tipo de tecnologías”, recalcó añadiendo además que “el manejar esto desde la semiología y tiempo real hace que esta sea una herramienta con un nivel de exploración subóptimo y estamos apuntando a que sea óptimo”.

Esta visita fue posible gracias a la colaboración de la Facultad de Medicina UCSC, liderada por la decana Dra. Ximena Ocampo, quien indicó que “la Universidad está muy abierta a poder colaborar con los servicios asistencial-docente del Hospital Las Higueras y particularmente el Servicio Salud Talcahuano, con el cual llevamos trabajando mucho tiempo. Nuestra idea es contribuir en iniciativas que impacten directamente la formación de nuestros estudiantes y académicos“, agregando que se trata de una “colaboración permanente, con el compromiso de apoyar cualquier iniciativa que sea de contribución para la formación y para el beneficio de la comunidad”.

“Vemos el potencial que tiene la Facultad de Medicina UCSC para apoyar este tipo de iniciativas a través de su red de expertos, que beneficia tanto a estudiantes que están en formación, que son de nuestra carrera, como también al equipo de profesionales interno de las distintas áreas en el Hospital. Es decir, la Universidad como un eje que apoya a sus pares estratégicos en el proceso formativo. Así se genera un potente aporte al contar con equipamiento sofisticado de primer nivel. En este caso no se había tenido la posibilidad de realizar una actividad académica asociada al equipo. Por ello, la Universidad debe abrir estas opciones y espacios, considerando que este Hospital es un recinto donde se realiza docencia y academia en favor de la sociedad”, finalizó.