Dr. Miguel Medel, Dra. Pamela Lastra y Dr. Wladimir Hermosilla, de la Especialidad Médica Psiquiatría del Niño y el Adolescente, expusieron en la Jornada de Capacitación a Duplas Psicosociales de Establecimientos Educacionales, oportunidad en la que entregaron herramientas teórico prácticas en prevención de conductas suicidas en estudiantes.

¿A qué señales debemos estar alertas para prevenir la conducta suicida en la comunidad escolar? ¿Cuándo y dónde derivar a un joven con ideación suicida? Con estas preguntas el Ministerio de Salud presentó la guía de Recomendaciones para la prevención de la conducta suicida en establecimientos educacionaleselaborada basándose en evidencia nacional e internacional y recogiendo las experiencias que el Programa Nacional de Prevención de Suicidio acumuló en su trabajo con escuelas y liceos del país.

Desde 2016, el Ministerio de Salud ha trabajado con expertos, académicos e investigadores, fundaciones y organizaciones no gubernamentales para elaborar propuestas de estrategias preventivas para las comunidades educativas. En este contexto, el Servicio de Salud Talcahuano y la Universidad Andrés Bello organizaron la Jornada de Capacitación a Duplas Psicosociales de Establecimientos Educacionales, dada la gran importancia de la suicidalidad en la salud pública.

Dr. Miguel Medel, médico psiquiatra infanto-juvenil, quien se desempeña como Jefe del Programa de Especialidad Médica Psiquiatría del Niño y el Adolescente de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y como médico asistencial del Hospital Las Higueras, indicó que hay un incremento progresivo del suicidio en la población general, por lo que una de las principales prácticas actuales son las campañas de prevención.

Con la presentación Conceptos básicos: Suicidalidad y Adolescentes, Dr. Medel se dirigió a las duplas psicosociales de establecimientos educacionales de Talcahuano, con el objetivo de capacitarlos en la pesquisa de jóvenes con mayor riesgo. “Las causas que explican los suicidios son multifactoriales. Por un lado, las enfermedades psiquiátricas han aumentado su incidencia en la población infanto-juvenil. También están presentes los eventos traumaticos, cuadros depresivos y los factores de estrés que genera el entorno”, indicó.

“Hoy estamos viviendo en una sociedad cuyo funcionamiento es muy rápido y acelerado, creándose un fenómeno que afecta particularmente a niños y adolescentes. Si bien el suicidio no es una enfermedad psiquiátrica propiamente tal, es una condición de la cual todos en sociedad somos responsables. Por ello, como especialidad médica nuestro deber es aportar a pesquisar a tiempo enfermedades psiquiátricas y realizar prevención de estos posibles suicidios”, detalló el experto.

Campañas preventivas y alianzas estratégicas

La Organización Mundial de la Salud determinó que cada 10 de septiembre se conmemore el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, fecha en la que se fomentan compromisos y medidas prácticas de prevención. Dr. Medel explica que nivel nacional, en los servicios de salud existe una Mesa de Prevención del Suicidio, destacando así la estrecha colaboración con el Servicio de Salud Talcahuano, con una larga trayectoria de colaboración en docencia.

“La Red de Salud Talcahuano tiene una Red de Salud Mental muy operativa, bien implementada y con la cual se desarrollan distintos niveles tanto de la atención primaria y los dispositivos de atención son bastante amplios. El Servicio de Salud Talcahuano siempre ha sido un buen aliado de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y en la actualidad participamos activamente en el desarrollo de los programas de especialidades”, puntualizó.

En tanto Dra. Pamela Lastra Montecino, médico cirujano y que actualmente cursa la Beca de Psiquiatría Infanto-Juvenil en la UCSC, realizó la presentación Recomendaciones para la prevención de la conducta suicida en establecimientos educacionales, centrada en pautas a seguir sobre cómo actuar ante una situación de potencial suicidio.

“En la edad de la adolescencia es donde se ve más frecuente el suicidio, los adolescentes se dan cuenta de muchas cosas y eso les genera que tengan muchos factores de riesgo y estos puedan ser vistos como signos de alarma. Queremos que las comunidades educativas que los vean puedan detectar estos signos de alarma y dar la atención necesaria que necesite el estudiante”, comentó la profesional.

Finalmente Dra. Lastra se refirió al fenómeno social del Ciberacoso, explicando que es un tema complejo de entender en padres de otra generación. “Hay muchos temas que los niños no comentan y los padres no tienen cómo involucrarse y saber todo lo que está pasando en Internet, lo que se convierte en un factor de riesgo muy importante. Si bien existen muchos protocolos, nuestro objetivo es que las comunidades educativas diseñen protocolos más específicos acordes a su realidad, y que de esa forma se realice una atención de salud más expedita”, sentenció.